En el año 2010 fui mamá, y ese acontecimiento marcó un antes y un después en mi vida. Fue entonces cuando tomé la decisión de dejar atrás los trabajos en relación de dependencia y comenzar a construir un camino propio, que me permitiera desarrollarme profesionalmente sin resignar mi rol de madre presente. Empecé emprendiendo en negocios tradicionales, pero fue en 2018 cuando descubrí el mundo digital. Desde ese momento, los negocios online se convirtieron en una vía para alcanzar la libertad de tiempo que buscaba y en un espacio donde pude desplegar todo mi potencial como emprendedora.